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Feliz Año 2014

23 Dic

Los huertos

Feliz Navidad y próspero Año 2014, espero que este año que entra sea mucho mejor que el anterior.

Árbol de Navidad

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Navidades en Espeja de San Marcelino: pasado, presente y futuro

24 Dic

El domingo pasado estaba viendo una película y hablaban del Cuento de Navidad (de Charles Dickens) que tanto me gustaba de pequeña. Creo que todos deberíamos reflexionar sobre lo que ha cambiado el espíritu navideño en estos años. Eso es lo que me propongo, hacer un repaso de como eran las navidades antiguamente en Espeja de San Marcelino, de como son ahora y de como espero que sean en un futuro.

Aquí os dejo mi felicitación navideña, está hecha a mano con recorte de folletos publicitarios.

 

 

Tengo recuerdos maravillosos del pueblo en Navidades. Te acostabas por la noche y a la mañana siguiente todo estaba cubierto de blanco. Me gustaba mirar por la ventana de la cocina acompañada de mi madre, se veía el olmo cubierto de escarcha, de niveve o de agua. Mi madre siempre nos decía: “ya llegan las moscas blancas”. Lo primero que hacíamos era ir a por un árbol al pinar, mi madre no cortaba uno cualquiera, sino que buscaba dos que estuvieran juntos y no se dejasen crecer el uno al otro, y cortaba uno de ellos. En casa poníamos el árbol en el portal y lo decorábamos con cintas y bolas de años anteriores, también era muy típico poner las postales que guardábamos de un año para otro. Mi hermana pequeña que era muy mañosa hacía un Belén de cartón y lo pintaba, también hacía guirnaldas. Yo me ponía muy contenta porque en vacaciones veía a mis hermanas que volvían al pueblo. Por la noche en la cama me contaban aquellos cuentos maravillosos de Andersen y Perrault.

No necesitábamos mucho para ser felices, eran unas Navidades familiares, con nieve y algún que otro turrón y polvorón. Cualquier cosa me hacía ilusión: los cómics que me regalaba una señora, algún regalo que me traían mis hermanas, las muñecas que nos regalaban mis tías, etc. Una de las cosas que más ilusión me hacía era jugar con la nieve y hacer muñecos con ella, las manos se te congelaban pero era tanta la satisfacción que te olvidabas del frío que hacía. Las comidas eran sencillas, guiso de pollo, cordero o cerdo. No había manjares como ahora pero tampoco importaba mucho. También recuerdo con mucha alegría los anuncios de los turrones, sobre todo el del Almendro y su “vuelve a casa por Navidad”.

Cuando era adolescente los recuerdos son otros, se basan en las salidas a los pueblos de los alrededores: Hontoria del Pinar (Torcón) y San Leonardo de Yagüe (Sotanillo), para celebrar sobre todo el Año Nuevo. Las carreteras a veces metían miedo por los hielos y las heladas, pero entonces ¿quién tenía miedo? Volvíamos a casa de madrugada o ya bien entrado el día, helados de frío, pero nos lo pasábamos tan bien que todo merecía la pena. Me encantaba ver las luces, los escaparates, los adornos, me gustaba todo. Pero lo que más feliz me hacía era volver a casa por Navidad.

 

 

Muchas cosas han cambiado desde entonces, ya no nieva como antes o si lo hace no suele durar tanto. El caso es que hace mucho frío, a veces 4 ó 5 grados bajo cero. Si alguien se anima le va a gustar el pueblo en esta época, ya que casi no hay gente y todo está muy tranquilo, es un momento apropiado para disfrutar de la naturaleza: el pinar, los chopos, etc. También se pueden dar largos paseos, hay varias rutas señalizadas. Es un lugar ideal para los niños ya que se puede estar en la calle con toda tranquilidad y jugar por el pueblo, que era lo que yo hacía de pequeña. Hay una casa rural muy bonita en la que os podéis alojar (Casa Rural La Chimenea de Soria).

Las mujeres no han perdido la costumbre de poner un gran Belén y un árbol en la Iglesia. Se sigue haciendo igual que antiguamente, las figuras son las de siempre, sólo cambia la manera de hacerlo. Las comidas son más abundantes que antes y las comodidades mayores, pero yo creo que lo más bonito es que la gente sigue volviendo al pueblo para encontrarse con sus seres queridos.

En cuanto a las Navidades futuras sólo espero que las pueda pasar con mi familia, que la gente siga volviendo para pasar las fiestas y que el pueblo siga existiendo.

Correr la “Machorra” en Espeja de San Marcelino

1 Nov

Este mes de noviembre los refranes más oportunos son éstos:

 

Por los santos, nieve en los altos, por San Andrés, nieve en los pies.

No pase noviembre sin que el labrador siembre.

Dichoso mes, comienza con los Santos y termina con San Andrés.

 

Antiguamente en Espeja de San Marcelino en la madrugada del 1 de noviembre, los mozos corrían una oveja por todo el pueblo. La oveja era una “machorra”, es decir, una oveja que no había parido. Según el diccionario, la machorra es una hembra estéril, que se suele utilizar para comer en las calderetas. La oveja llevaba colgado del cuello un gran cencerro con el que hacía mucho ruido, los mozos también hacían ruido con cencerros más pequeños, despertando a todos los que aún dormían. A mediodía los mozos se juntaban y comían juntos la oveja, si sobraba algo hacían una cena por la noche. No se sabe el origen de esta tradición, se cree que los mozos celebraban esta fiesta como colofón a los trabajos de la vendimia o del campo, ya que en esta época los campos ya debían de estar sembrados. El por qué de la machorra, puede ser porque es una oveja que no ha parido y es menos necesaria que otras que pueden dar crías y sacar algo con su venta.

Me imagino que esta costumbre puede resultar una forma un tanto salvaje de matar a un animal, lo único que puedo decir es que era una costumbre arraigada en el tiempo. Actualmente no se celebra.

 

Entre los árboles se encuentra el cementerio

 

Este mes de noviembre también se celebra el Día de Todos los Santos. El día 31 de octubre es costumbre que todas las mujeres del pueblo se acerquen por el cementerio y limpien las tumbas de sus seres queridos, también colocan flores frescas en floreros o simplemente encima de las sepulturas. Yo, recuerdo este día como uno de los más tristes del año, pues era costumbre que los niños acompañasen a sus mayores y rezasen ante las tumbas de sus allegados. Mi madre solía ponerse muy triste, aunque a la vez era algo hermoso, porque todo el cementerio era como un gran jardín, la gente hablaba, se saludaba y más tarde regresaban juntos a casa. El día 1 de noviembre el Sr. cura dice una especie de misa en el Cementerio. La flores utilizadas son los crisantemos, que son sembrados en el huerto, quizás porque al verlos en los jardines de las casas recuerdan a los seres difuntos, son unas flores muy hermosas y de colores vistosos. Cuando era niña, no conocía su nombre, tan sólo me refería a ellas como las flores de los muertos.

 

 

 La noche del día 1 de noviembre los niños no celebrábamos Halloween, ni siquiera sabíamos lo que era, ya que pocas personas en el pueblo tenían televisión (la primera que tuve ya tenía 6 ó 7 años). Era costumbre que las madres cultivasen calabazas en el huerto y se las diesen a los niños este día, los niños vaciábamos la calabaza cortando una especie de sombrero que servía también de tapa y a la vez hacíamos una nariz, una boca y unos ojos. Dentro de la calabaza metíamos una vela encendida y dábamos vueltas con ella por todo el pueblo. Quizás el sentido era ahuyentar a las almas que aún estababan penando en el purgatorio, ya que este Día de Difuntos era cuando se rezaba por las almas del purgatorio. Para ayudar a purgar los pecados de estos fieles se les rezaba y se hacía el sacrificio de la misa.

El Corpus Christi

24 Jun

Hay un dicho popular que dice:

Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.

El término en  latín significa “Cuerpo de Cristo”. Es la fiesta de la Iglesia Católica que pretende celebrar la Eucaristía (Wikipedia). La celebración se lleva a cabo el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Resurrección (60 días después del Domingo de Resurrección), es decir, es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. La fiesta data de la Edad Media cuando la religiosa Juliana de Cornillon decidió celebrar una fiesta en honor a la sangre y el cuerpo de Cristo presentes en la Eucaristía. Santo Tomás de Aquino fue el encargado de difundirla con su obra “Oficio y misa del Corpus”, también compuso varios himnos eucarísticos. Fue instituida como fiesta litúrgica el 8 de septiembre de 1264 por el Papa Urbano IV. El Papa Nicolás V le da el gran espaldarazo al sacar la Hostia Santa en procesión por las calles de Roma. En muchos países es un día festivo oficial, en aquellos lugares donde no es fiesta oficial la iglesia ha decidido trasladarla al domingo siguiente al jueves. En Toledo ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

 

 

Las celebraciones del Corpus suelen incluir una procesión en la que se exhibe el Cuerpo de Cristo en una Custodia. En Espeja de San Marcelino antiguamente las mujeres preparaban altares en las calles principales del pueblo y los adornaban con sábanas y colchas realizadas por ellas mismas, así como con flores. Era típico sentar a los niños pequeños nacidos y bautizados en ese año o en el siguiente,  en estos altares y cuando pasaba el Sr. Cura les echaba la bendición. Este rito según algunos autores, parece provenir de un rito pagano, se ofrecía a los niños  a la Madre Tierra celta. También era normal adornar las ventanas con colchas. Las calles por donde pasaba la procesión estaban regadas de hojas y de flores, entre las que se encontraban hierbabuena, toronjil, romana, etc., así como pétalos de rosa. El olor era muy agradable y el tapiz formado era muy bello a la vista. Actualmente sólo se construye un altar ya que la población ha disminuido, también se esparcen flores y hierbas aromáticas por la calle principal que es por donde transcurre la procesión.

 

 

En la provincia de Soria han adquirido gran fama las alfombras florales realizadas en El Burgo de Osma (domingo 26  de junio). Los preparativos se realizan meses antes por un elevado número de voluntarios, que eligen los motivos florales y los materiales con los que realizar las alfombras. La celebración litúrgica tiene lugar en la Catedral.

Las Campanas de Espeja

8 Jun

Desde siempre me ha encantado el sonido de las campanas. En Espeja de San Marcelino están a punto de enmudecer, el sacristán que era el encargado de tocarlas murió hace poco y tan sólo un señor que no vive habitualmente en el pueblo sabe como tocarlas. Desde muy antiguo las campanas han tenido lenguaje propio: avisaban de incendios, de reuniones a pueblo, fiestas, entierros, bodas, bautizos y comuniones, tan sólo había que saber escucharlas. El sonido podía ser de lo más alegre cuando tocaban a fiesta pero se te ponían los pelos de punta cuando avisaban de un entierro.

 

 

Las campanas son instrumentos musicales de percusión, generalmente están hechas de metal (bronce), aunque también pueden ser de hierro, cerámica o cristal. Su forma es hueca y en su interior llevan suspendida una lengueta también de metal llamada badajo, con la que se produce el sonido. Este badajo se puede tocar mediante una pequeña cuerda si se sube al campanario o con una cuerda más larga si se realiza desde la iglesia. Algunas campanas tienen el badajo en el exterior unido a un mecanismo automático. Las campanas de los templos e iglesias suelen pesar toneladas.

La iglesia católica adoptó el uso de las campanas para llamar a los fieles desde por lo menos el siglo V. d.C. Las campanas suelen llevar en su exterior inscripciones en relieve que han sido hechas en la fundición y al bendecirlas se les suele dar un nombre.

Aquí os dejo un vídeo grabado por un chico de mi pueblo en el que se oye el repicar de las campanas:

 

http://www.youtube.com/watch?v=cmx2r6r1N2Y

 

Este pedazo de poesía describe muy bien la relación entre las campanas y los seres humanos:

 

Campana de mi lugar,

tú si que me quieres de veras,

tocaste cuando nací,

llorarás cuando muera. (wikipedia)

 

 

 Entrada a la iglesia de Espeja

 

Desde antiguo las campanas y el sol han servido de indicadores a los labradores para saber la hora. El sacristán era el encargado de tocarlas, en pago recibía 1 ó 2 celemines de trigo. Los antiguos no necesitaban GPS, móviles, despertadores u otros artilugios para orientarse y saber la hora.

Hay diferentes toques de campanas:

 

Toque al alba, se tocaba al amanecer e indicaba la hora para levantarse.

Toque al Mediodía, indicaba las 12 del mediodía y era cuando se paraba para comer.

Toque a la oración, se tocaba al anochecer normalmente después  de rezar el Rosario.

Toque a víspera de fiesta, anunciaba tanto el domingo como una fiesta grande.

Toque de aviso a fuego en el pueblo o en el monte. A esta llamada acudían también los habitantes de los pueblos cercanos.

Toque de reuniones vecinales, se convocaba a pueblo para tratar diferentes asuntos como el arreglo de los caminos u otros trabajos vecinales.

Toque a trabajos del pueblo, se daba paso a los trabajos con una campanada.

Toque de tentenublo, desde la Cruz de mayo hasta la Cruz de septiembre, mediante un repique de campanas  para ahuyentar los nublados, ya que éstos cuando traen piedra son muy dañinos para las cosechas. La gente en algunos lugares repetía esta letanía: “Tente nublo, tente en ti, no te caigas, sobre mí, guarda el pan, guarda el vino, guarda los campos, que están floridos” . En mi pueblo ha derivado en el “Tenterenulo”, la gente incluso se ha inventado algunas letrillas.

Toque a funerales, el sonido es tan triste que hasta los perros aullan, se distinguen diferentes toques si el difunto es un hombre, una mujer o un niño (según me ha dicho mi madre cuando se moría un niño se tocaban los campanillos).

También me ha contado mi madre que la noche del 1 al 2 de noviembre las campanas tocaban toda la noche, supongo que a intervalos de tiempo regulares.

“San Marcelino” patrón de Espeja

2 Jun

Este mes de junio acaba la primavera y comienza el verano por ello creo que estos refranes son bastante representativos de esta época:

Cuando viene la golondrina el verano está encima.

Junio al principio lluvioso, anuncia verano caluroso.

Junio brillante, año abundante.

 

 

San Marcelino es el patrón de Espeja desde que fue trasladado del Monasterio Jerónimo de Santa María en el término de Guijosa, municipio de Espeja, tras la desamortización de Mendizábal y su posterior abandono por los monjes jerónimos, esto debió de ocurrir a finales del siglo XIX (1850-1870), la iglesia permaneció en pie hasta después de la Guerra Civil.  Este Monasterio Jerónimo fue fundado en el año 1401 por carta de donación otorgada en Segovia, por D. Pedro de Frías, cardenal y obispo de Osma. En realidad lo que se conserva es una arqueta con los restos del santo, en el pueblo se le tiene gran veneración.

 

  San Marcelino en la urna

 

Las fiestas patronales son el día 2 y 3 de junio, como dicen en el pueblo: “Haga frío o calor San Marcelino el día 2”.  Antiguamente la víspera de la fiesta se hacía una hoguera en lo alto de los Vahijuelos y más tarde ésta se trasladó a las eras, al lado de la casa del médico. Esta hoguera era conocida con el nombre de Luminaria. También había baile en la era (actualmente esta costumbre se ha perdido)

El día 2 por la mañana los mozos eran los encargados de dar las Dianas, acompañados de los Gaiteros por todas las casas del pueblo, la gente les invitaba a pastas y a una copa de moscatel o aguardiente. Hoy los gaiteros acompañan a la gente a la iglesia, normalmente son los gaiteros de Fuentearmegil o últimamente de Casarejos y de la Diputación provincial. Una vez finalizada la misa en honor al Santo Patrón, se le saca en procesión, recorriendo la calle de la Escuela y dando la vuelta por el antiguo corral de los burros en dirección a la calle Real hasta la iglesia. Antes de entrar la procesión se detiene en el rollo y los gaiteros tocan jotas, es el momento en el que los vecinos le bailan la jota de cara al santo. Una vez finalizadas las jotas se subastan los bandos (banzos) y se vuelve a meter al santo dentro de su hornacina. (Hay algún devoto o devota que de una lismosna por alzar el bando derecho de San Marcelino.. 100 euros a la una, 100 euros a las dos, hay quien de más, pase el que sea).

 

 

A la misa por San Marcelino acuden varios párrocos de las localidades vecinas y a veces el obispo de la provincia. También viene gente de los pueblos que conforman el municipio.

Por la tarde se siguen celebrando los juegos populares que como siempre están compuestos por la brisca, el guiñote, la calva y la tuta. Los antiguos juegos de pelota a mano se han perdido irremediablemente. También había juegos para los niños (coger un duro de una sartén untada con aceite, meter la cabeza en cubos con agua, carreras, piñatas,  etc.). Al anochecer y por la noche el baile estaba amenizado por diferentes orquestas, unas tocaban mejor y otras peor, pero era muy agradable oir su sonido, ya que se notaba que había ambiente festivo. Actualmente se ha sustituido por música enlatada y se guarda la orquesta para el fin de semana.

Tengo muy buenos recuerdos de estas fiestas ya que era típico estrenar vestido, cosa que me ponía muy contenta, también recuerdo los borrachos que vendían los confiteros de Arauzo con especial cariño, así como las almendras garrapiñadas, las rosquillas, etc. Sólo de pensarlo, se me hace la boca agua, y los diferentes puestos con chucherías y una especie de tómbola ambulante. La gente bailaba pasodobles, jotas y toda clase de música. Hoy los tiempos han cambiado y el pueblo se ha ido despoblando.

 

   

Entrada a la iglesia de Espeja

 

Todos estos días se han voleado y repicado las campanas en señal de fiesta, es muy agradable oir el sonido de las campanas, sobre todo cuando tocan melodías alegres ya que te anima el corazón, mi madre me llama por teléfono y escucho su sonido y aunque no he podido ir me ha producido una inmensa alegría el escucharlas.

San Isidro Labrador

15 May

Como todos los años en Espeja de San Marcelino, hoy día 15 de mayo se ha celebrado la festividad de San Isidro Labrador, patrón de los labradores y como no, de la ciudad de Madrid. Por la mañana el Sr. Cura dice una misa y se saca al Santo en procesión hasta la era donde se bendicen los campos. Como en ocasiones anteriores la Hermandad de Labradores y Ganaderos de Espeja de San Marcelino invita a todos los vecinos que quieran participar a un pequeño refrigerio en el Club Social del pueblo. Aparte de los vecinos de Espeja también vienen los vecinos de los 4 pueblos que forman el municipio (Orillares, La Hinojosa, Guijosa y Quintanilla de Nuño Pedro) y son socios de la citada Hermandad.

 

 

Por la tarde es típico la celebración de juegos populares como los bolos para las mujeres, la calva y la tuta para los hombres. También se celebran partidas de cartas: entre ellas la brisca y el guiñote (es igual que el tute pero se canta con la sota en vez de con el caballo).  Antiguamente se celebraban en las eras el “tiro al plato” y también en el frontón un partido de pelota vasca. Tengo muy buenos recuerdos de los partidos de pelota, todos los mozos del pueblo participaban y la gente tenía una gran afición, era más o menos como ahora con el fútbol. Se entregaban premios consistentes la mayor parte de ellos en dinero. Venían parejas de otros pueblos a jugar y algunos lo hacían a un gran nivel. Actualmente ya no se celebran partidos de pelota en Espeja pero sí en otros pueblos vecinos como Hontoria del  Pinar y San Leonardo de Yagüe.

 

Primavera en Espeja

 

Mi padre me ha contado que cuando él era joven había un concurso de arar, es decir se premiaba a aquel que realizase el surco más derecho, se ponían dos puntos a través de los cuales debía ir el surco y otro punto horizontal y se debía volver haciendo otro surco y guardando la respectiva distancia,  por ello con este post quiero homenajear a mis padres que han sido labradores y se han dejado la piel en las tierras para que sus hijas pudiesen estudiar y llevar una vida mejor que la que ellos llevaron.

El fin de semana pasado (7 de mayo) se celebraron en la vecina localidad de Espejón los Juegos Populares. Cada año la Diputación de Soria a través de su Departamento de Deportes convoca estos juegos. Este año han participado cerca de 500 personas provenientes de varias localidades de la provincia (64 en total). Los participantes se dividen en  5 categorías según la edad y pueden participar en los siguientes juegos: bolillos, bolos, calva, rana, tanguilla femenina y tanguilla masculina. Se entregan trofeos a los primeros clasificados. El objetivo de estos juegos es mantener las tradiciones y que no se pierdan los juegos, así como la convivencia entre los vecinos, y una forma de conocer los pueblos que forman la provincia de Soria. Desde aquí mil gracias a la Diputación por esta celebración. Mi madre ha conocido la provincia gracias a estos juegos y siempre viene hablando maravillas de los pueblos que visita. A todos los participantes se les ofreció una merienda.